GATOS NO… ¿GATILLOS?

¡NO! Hoy no te hablo ni de gatos, ni de gatillos,…  sino de Gatillazos 😀

Hace no mucho tiempo estuve conversando con un chico joven que me comentaba que había quedado para follar con una chica que le gustaba mucho, pero algo mayor que él y con más experiencia; me dijo, bastante hecho polvo, que había sido un desastre porque no se le levantó apenas, y eso no le había ocurrido nunca. Le expliqué que lo que le había pasado es lo que comúnmente conocemos como GATILLAZO.

Aproveché para contarle que ocurre con mucha más frecuencia de la que imaginamos y si, ¡LAS CHICAS TAMBIÉN TENEMOS GATILLAZOS!

Este fenómeno por el cual te quedas a medias en la excitación,o pierdes la erección de manera puntual y transitoria, aunque tu deseo sería llegar a más, incluso al orgasmo, puede darse por múltiples causas tanto físicas como psicológicas:

  • El ESTRÉS: este el el factor nº 1 cuando hablamos de gatillazos. Tanto el estrés del trabajo, por la agitada vida diaria, porque vivimos demasiado deprisa… Cualquier forma de estrés puede afectar a nuestra sexualidad.

En el caso del joven del que te hablaba, su nerviosismo por querer “quedar bien”, por las expectativas y creencias que tenía sobre el encuentro, desencadenaron el problema. Esto se llama “ansiedad anticipatoria”.

  • EL ALCOHOL: un exceso de alcohol en sangre produce primero un estado de euforia al que le sigue el opuesto, que inhibe la función sexual. Y esto fue lo que me pasó a mí… Había bebido unas copas de más y estaba muy excitada pero, cuando nos pusimos mi pareja y yo a jugar, no había manera de mantener esa excitación, y os aseguro que es una sensación muy frustrante.

  • LAS DROGAS Y ALGUNOS MEDICAMENTOS: ocurre algo parecido a lo que sucede con el alcohol.

Así pues queda claro que, poco o nada de alcohol, cuidado con las drogas y, a la hora de practicar sexo, lo mejor es RELAJARSE Y DISFRUTAR. Vivir ese momento, en el presente, e intentar despejar la mente de las cosas que nos estresan, al menos durante nuestras actividades sexuales.

Por otro lado, al tener sexo, segregamos oxitocina u “Hormona de la Felicidad” que hará que nos sintamos mucho mejor y más relajados al terminar. El sexo es un buen anti-estrés: ¡nos conecta con nosotrxs mismxs y con lxs demás, suele mejorar nuestra salud y nos sube el estado de ánimo!

Y si tienes un gatillazo, sobre todo si eres adolescente o jóven, no te agobies, porque es algo muy normal (más o menos el 50% de personas con pene han experimentado alguno en su vida)… ¡Y esporádico! De todos modos, si te ocurriese contínuamente, deberías visitar a tu médico.

¿Lo mejor? Reirte de la situación, respirar hondo para conseguir relajarte y, pasado un buen rato… intentarlo de nuevo si te apetece 🙂

Si te apetece contarme tus experiencias o consultarme algo, no dudes en escribirme un mail a info@suemagenta.com.

Written By SUE MAGENTA

One Comment on “GATOS NO… ¿GATILLOS?

  1. Guillermo Responder

    Julio 27, 2016 at 5:27

    Creo que falta la causa más común. La más habitual, y a menudo, de la que menos consciencia tenemos.

    Tres o cinco letras, empieza por ‘p’.

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